Villar铆n
Registrado: 13 Abr 2007 Mensajes: 507
|
Publicado: Mar Abr 17, 2007 11:58 am T韙ulo del mensaje: Reyes en Gord贸n |
|
|
REYES EN GORD脫N
Aunque no se trata de ninguna noticia demasiado extra帽a s铆 decimos que Gord贸n fue residencia eventual de Reyes durante los tiempos en que la corte de la Monarqu铆a cristiana era Le贸n, no queda fuera de ligar, cuando se pretende allegar datos para la historia de esta tierra, se帽alar algunos momentos en que los monarcas vivieron en ella.
ALFONSO III y la reina JIMENA
Adem谩s de la muy probable presencia en Gord贸n del rey Alfonso III, que en los primeros a帽os de su reinado se dedicaba a fortificar –si no a construir- el c茅lebre Castillo, es de presumir que en 茅l viviese largas temporadas la reina Jimena o Ximena, su mujer, sobre todo cuando, obsesionada con la idea de sublevar a sus hijos contra el rey Magno, eligi贸 como puntos de apoyo para sus desleales planes los castillos de Alba, GORD脫N, Arbolio y Luna.
La Primera Cr贸nica general de Alfonso el Sabio dice, en efecto, que “ella abasteci贸 estos castillos y di贸los a su fijo el infant don Garc铆a”, pudiendo, quiz谩, entenderse que fue a estas gentes a quienes desedific贸 mucho con sus innobles procedimientos y con sus muy poco cristianas costumbres al decir de las cr贸nicas, las cuales le atribuyen asimismo la responsabilidad de la disensi贸n entre el rey, su esposo, y el conde Diego N煤帽ez,, suegro del infante don Garc铆a.
Don Rodrigo, arzobispo de Toledo, dice textualmente en su Cr贸nica: “La causa de estas disensiones fue la reina Scemena, que se hab铆an llamado Amelina, la cual, muy inhumana, discurr铆a los modos de encontrar nuevos grav谩menes y obras serviles y de encender disensiones y partidismos”.
Y a帽ade la Cr贸nica que fue ella misma quien se esforz贸 para que los castillos de Alba, GORD脫N, Arbolio y Luna se levantasen en armas contra el rey Alfonso, su marido, y a favor de don Garc铆a, su hijo.
Parece claro que estas maniobras pol铆ticas requer铆an la presencia de la “inhumana” reina en los castillos, y, acaso, con preferencia en el de Gord贸n, por raz贸n de ser c茅ntrico estrat茅gicamente respecto de los dem谩s, as铆 como por su situaci贸n un poco m谩s accesible desde la “v铆a romana”, que ya hac铆a siglos serv铆a a la comunicaci贸n entre Le贸n y Asturias.
Pocas simpat铆as debi贸 despertar en estas regiones la audaz Amelina, pues ni su nombre primitivo, ni el que adopt贸 ya de reina fueron aceptados en la onom谩stica de Gord贸n, donde entre tantos nombres de mujer como se ofrecen al investigador en los tiempos siguientes –el archivo de Santa Mar铆a de Otero es una prueba- ni una sola vez se halla, que sepamos, el de Jimena o el de Amelina, prodig谩ndose, en cambio, profusamente los nombres gloriosos de Mar铆a, Marina, etc.
ALFONSO IX
Aunque respecto de Alfonso III y de la reina Jimena m谩s bien nos movemos entre hip贸tesis, ya no es as铆 cuando se trata de otros reyes.
Puede asegurase la presencia de Alfonso IX en Gord贸n, bien deteni茅ndose aqu铆, bien de paso solamente, pues consta que el d铆a de San Miguel o 29 de septiembre del a帽o 1216 moraba el rey leon茅s en el monasterio de Santa Mar铆a de Arbas, seg煤n dice la escritura de donde se toma la noticia, dada a prop贸sito de la fuerte impresi贸n que caus贸 al rey la extremada pobreza de aquel “... Por esto, yo el rey Alfonso, como estuviese en el Monasterio de Santa Mar铆a de Arbas en el d铆a de San Miguel, y me diese cuenta de la pobreza de un lugar tan santo...”.
La estancia regia en Arbas tuvo como consecuencia el alivio de aquellas escaseces, pues en el mismo documento de que transcribimos el p谩rrafo anterior se detallan las donaciones que el rey hizo al manasterio. Se fecha la escritura en San Miguel de Arbas en el d铆a indicado y la suscribe el monarca con la f贸rmula: “Yo Alfonso, Rey de Le贸n y de Galicia”.
No es demasiado aventurado suponer que el rey, aprovechando su estancia veraniega en Gord贸n, cuyo clima en el mes de septiembre es tan agradable, se hubiese desplazado a Arbas para, de paso, estudiar cuestiones de jurisdicciones y l铆mites que por aquellas fechas se ventilaban entre Arbas, Vega Cervera y Gord贸n, como se ver谩 cuando se hable del pueblo de la Vid. De hecho, Alfonso IX fue quien concedi贸 los fueros a esta villa, cuya jurisdicci贸n se discut铆a por aquel entonces por los tres Castillos: Vegacervera, Gord贸n y Arbolio, y por el monasterio de San Isidoro de Le贸n.
FERNANDO III
Es muy probable que el rey Fernando III el Santo haya visitado Gord贸n en el a帽o 1236, puesto que de esta fecha existe una escritura, que puede verse transcrita en la “Colecci贸n de Asturias”, de Jovellanos, tomo II, p谩gina 53, seg煤n la cual el glorioso rey suscrib铆a un dictamen a prop贸sito del pleito que se hab铆a planteado en Villasante –“qui iacet in valle de Gord贸n”, de que ya se habl贸 arriba- a prop贸sito de una serna. El documento est谩 fechado en 4 de agosto del citado a帽o de 1236, apud Alcedum –en Alcedo-, que suponemos sea el de Alba, lugar muy indicado para esquivar los rigores estivales de la ciudad de Le贸n en tales fechas.
Esto supuesto, no es demasiado aventurado suponer que el santo Rey se desplazase con alguna frecuencia hasta Gord贸n en su bien enjaezado caballo, acompa帽ado de algunos magnates de su corte, y que, de paso, admirase las bellezas naturales del valle del Bernesga, pasando por Peredilla, por la ya probablemente Ermita del Buen Suceso, por Huergas y la Pola, para desde aqu铆 tomar el camino hacia el Castillo de Gord贸n, donde le ser铆an ofrecidos suculentos manjares, entre los que no faltar铆a el de las celebradas truchas de los r铆os Casares, Bernesga o Buiza.
Esta hip贸tesis se corrobora si tenemos en cuenta que otras 茅pocas estivales, como la del a帽o 1232, las pasaba el rey en Gord贸n. As铆 parece autorizarlo una escritura suscrita por el Rey santo en Gord贸n, con fecha 4 de junio del citado a帽o. Escritura que confirman varios obispos, otros personajes y los tres Merinos de Castilla, Galicia y Le贸n.
La fecha de la suscripci贸n avala la hip贸tesis de que Gord贸n era frecuente residencia temporal de reyes, por su excelente clima veraniego, tan apreciado tambi茅n hoy y en todos los tiempos.
Claro es que la supuesta residencia veraniega en el Castillo de Gord贸n ofrece alguna contradicci贸n con lo que en su lugar queda dicho acerca de la demolici贸n de la fortaleza llevada a cabo por espont谩neo mandato de Alfonso IX algunos a帽os antes, en cuyo caso el descanso estival de uno y otro rey no tendr铆a legar en el Castillo.
Como no es probable que Gord贸n ofreciese en aquellos tiempos mansiones o palacios dignos de la realeza, sobre todo de la del Conquistador de Sevilla fuera de la fortaleza o Castillo, cabe suponer que, si no como baluarte, pudo 茅ste ser reconstruido para residencia de recreo de los monarcas.
FELIPE el HERMOSO
De Felipe el Hermoso consta que en su primer viaje a Espa帽a pas贸 por la tierra de Gord贸n. En la obra “Viajes de extranjeros por Espa帽a y Portugal” de Antonio de Lalaing, chambel谩n del esposo de do帽a Juana la Loca, traducida, prologada y anotada por J. Garc铆a Marcadal, se dice textualmente:
“El martes, 22 de febrero de 1501, salidos de Le贸n fueron a Pola de Gord贸n, a donde se cuentan seis leguas...”.
Puede asegurarse que en esta villa pernoct贸 la regia comitiva, a juzgar no s贸lo por lo que parece deducirse del texto, sino tambi茅n por la distancia entre Le贸n y la Pola, y no olvidando la brevedad de las horas de luz diurna en la fecha se帽alada, 隆L谩stima que el “diario” sea tan lac贸nico, y no nos proporcione m谩s datos de tan egregia figura!
驴Se encaminar铆a tambi茅n hacia el Castillo que supon铆amos reedificado y dispuesto para mansi贸n de recreo de los reyes?
驴Ser铆an m谩s bien honradas con tan alta visita las casas solariegas ya por entonces probablemente existentes de los Arias Arg眉ello, de los Gonz谩lez Casta帽贸n u otras?
ISABEL II y ALFONSO XII
Muy recientes ya y publicadas sus cr贸nicas en distintas ocasiones, solamente hacemos alusi贸n a otras dos visitas regias: la que, de paso para Asturias, hizo S. M. la reina Isabel II, a prop贸sito de la cual se nombran los pueblos y villas del concejo que se ofrec铆an al paso, y se destaca la buena acogida que estas nobles gentes le tributaban, levantando arcos triunfales (como puede el lector constatar hojeando la obra “Viajes de SS. MM. y AA. por Castilla, Le贸n, Asturias y Galicia..., ” escrita por Juan de Dios de la Rada y Delgado, Madrid, 1860), y la visita del Rey Alfonso XII, con ocasi贸n de la inauguraci贸n del tramo del Puerto, en el ferrocarril Madrid-Gij贸n, deteni茅ndose en Busdongo la regia comitiva para que el Rey cerrase con tornillo de oro el 煤ltimo empalme que dejaba expedido el tr谩fico f茅rreo, que se inaugur贸 embarcando el propio Alfonso XII en el primer convoy que hac铆a la l铆nea Le贸n-Oviedo.
Fuente: ESCOBAR GARC脥A, Francisco, GORD脫N, Apuntes para la Historia del Municipio, Le贸n, 1962, pp. 89-92. |
|