Registrado: 15 Abr 2007 Mensajes: 33 Ubicaci�n: SANTANDER
Publicado: Jue Ene 17, 2008 8:45 pmT�tulo del mensaje: EL CONTRAPUNTO
El titulo del mensaje hace referencia a que hay que andar con pies de plomo cuando se leen y analizan ciertos artículos escritos, a mi juicio, para salir del paso. Para entenderlo os dejo que comparéis la información publicada en EL MUNDO (post de Prejub) y la misma publicada en ABC sobre el cambio climático. Lo que quieren dar a entender, los dos cronistas, es que los glaciares no desaparecieron en épocas geológicas con temperaturas muy superiores a las actuales, dando por cierto que el actual calentamiento global tampoco va a hacer desaparecer los hielos de la superficie terrestre, y lo describen de la siguiente manera:
EL MUNDO: “Los glaciares no llegaron a desaparecer de la faz de la Tierra durante uno de los periodos de mayor calentamiento que ha habido en el planeta, que tuvo lugar durante el Cretácico superior, hace entre 93,5 y 89,3 millones de años”.
ABC: “Pese a que el Cretácico (entre 145 y 65 millones de años atrás) fue un periodo marcado por la subida del nivel del mar y altísimas temperaturas en la superficie marina de los trópicos, unos 37 grados centígrados, los glaciares no desaparecieron de la superficie terrestre”.
EL MUNDO: “La existencia de placas de hielo, que aparecían y desaparecían en cortos periodos de tiempo, en un momento en el que la temperatura era entre 6º y 12º centígrados mayor que ahora, contradice la hipótesis general de que los polos no tuvieron hielo en esos momentos de calor extremo, algo que se sospechaba que podría volver a ocurrir en el futuro si no se frena el actual calentamiento global”.
ABC: “Estos «paleotermómetros» utilizados por los investigadores revelan que los glaciares estuvieron presentes durante cortos periodos de tiempo en esa época, poniendo en cuestión la idea de que los Polos quedaron libres de hielo en épocas de calentamiento pasadas”.
EL MUNDO: “De hecho, según la investigación que se publica en 'Science' esta semana, se estima que hace 200.000 años había glaciares de en torno al 60% del tamaño del actual manto de hielo antártico”.
ABC: “Ahora, el estudio, dirigido por André Bornemann, sugiere que durante 200.000 años del periodo Turoniano los glaciares se extendían por una superficie equivalente al 50-60 por ciento del tamaño del manto de hielo actual de la Antártida. Este fue un periodo de máximo efecto invernadero y uno de los más cálidos desde que empezó la vida en la Tierra”.
EL MUNDO: “Para llegar a esta conclusión, un equipo internacional de científicos ha conseguido datos de los sedimentos depositados en la zona ecuatorial del Océano Atlántico. El fondo del mar de Surinam es donde se han encontrado fósiles de unas minúsculas criaturas marinas, los foraminíferos, que vivieron en el periodo Turoniano, como se denomina ese periodo del Cretácico. Gracias al análisis de su composición química, científicos de la Institución de Oceanografía Scripps de Estados Unidos han sido capaces de reconstruir la temperatura que en el Turoniano había en la superficie y las profundidades oceánicas”.
ABC: “El equipo de investigadores encontró estas evidencias tras estudiar sedimentos depositados en el océano Atlántico ecuatorial durante esa época. Los sedimentos, recuperados tras perforar el suelo oceánico frente a Surinam, en Suramérica, contenían conchas fósiles de diminutas criaturas marinas, los foraminíferos. Se trata de animales microscópicos del zooplancton cuyas conchas de caliza permiten estudiar las variaciones isotópicas del oxígeno y del carbono marino, y ofrecen claves sobre las temperaturas del agua y el volumen de los hielos”.
EL MUNDO: “Con ambos datos combinados, y sabiendo que los cambios químicos son constantes en el océano cuando hay glaciares, se ha podido confirmar que hubo grandes trozos de hielo durante cortos periodos del Cretácico, en los que el mundo era mucho más caliente que lo es hoy, o lo será en un futuro cercano, algo que de lo que no se tenía evidencia hasta ahora".
ABC: “Por eso, muchos científicos tenían asumido que durante este periodo de temperatura cálida extrema la Tierra tuvo que quedarse libre de hielos, aunque otros ya habían apuntado la existencia de glaciares durante esa época, pero los datos no eran suficientemente contundentes”.
EL MUNDO: “El estudio demuestra que incluso en momentos muy cálidos del Cretácico no se pudo evitar el aumento de hielo, aunque evidentemente había menos cantidad que en otros periodos de glaciación, y eso hizo posible que hubiera plantas tropicales y hasta cocodrilos en el Ártico”.
ABC: “Durante el Cretácico superior (Turoniano inferior), entre 93,5 y 89,3 millones de años atrás, los cocodrilos campaban a sus anchas en el Ártico y la temperatura del océano Atlántico en los trópicos alcanzó los 37 grados, en comparación con los 29 actuales”.
Si quereis saber mas sobre el deshielo actual y sus causas os sugiero la lectura de la revista NATIONAL GEOGRPHIC del mes de octubre (EL GRAN DESHIELO). Espero que sea de vuestro interés.
Registrado: 13 Abr 2007 Mensajes: 1991 Ubicaci�n: LEÒN
Publicado: Dom Feb 03, 2008 2:51 pmT�tulo del mensaje:
Acontecimientos climáticos anòmalos en 2007.
-La temperatura media de 2007 refeja que el año pasado ha sido el quinto màs cálido desde que se tienen datos. Esto representa un aumento de la temperatura de 0,7º desde 1900.
ALASKA-la temporada sin hielo ha sido la segunda más larga en más de 100 años.
MEXICO-Inundaciones de noviembre, las más desastrosas de la historia del país.
COSTA RICA-Las lluvias torrenciales de octubre causan los peores daños en años.
BOLIVIA-Las inundaciones de enero afectaron a 200.000 personas y 70.000 hectáreas de cultivos.
SUR DE EEUU-La temporada de incendios ha sido la peor de la historia y la peor sequía de la que se tiene conocimiento.
HURACÁN DEAN-El más fuerte de 2007 categorìa 5
ARGENTINA-Buenos Aires sufrió la peor nevada desde 1918.
ÁRTICO-La extensión de nieve ha sido la más baja desde que se tiene datos.
REINO UNIDO-Las peores inundaciones en los últimos 60 años.
EUROPA OCCIDENTAL-Las olas de calor de julio provocaron 40 muertos y más de 130 grandes incendios.
SUDÁN-Las peores inundaciones en décadas.
UGANDA-Las peores lluvias torrenciales durante agosto en 35 años.
BRASIL-Lluvias torrenciales e inundaciones en enero.
SUDÁFRICA-Un potente frente frío dejó en la capital una copiosa nevada.
RUSIA-Moscú registró 30º en mayo, por primera vez en 129 años.
SUIZA-La precipitaciones más fuertes en Zurich de los últimos 100 años.
BANGLADESH-La ola de frío de enero ha sido la más intensa en los últimos 40 años.
CHINA- La peor nevada en 56 años. Las lluvias torrenciales afectaron a más de 500.000 personas.
AUSTRALIA- El mes de febrero ha sido el más caluroso en 50 años. Sexto año consecutivo de sequía.
ALGUNOS DATOS PARA LA REFLEXIÓN . Y si esto es sólo el comienzo de lo que vendrà, ¿adonde llegaremos? y en que plazo de tiempo se prevee y que intensidad llegarà a tener. Pregunta para los que entienden del tema. Saludos.
Registrado: 15 Abr 2007 Mensajes: 33 Ubicaci�n: SANTANDER
Publicado: Lun Feb 04, 2008 10:14 pmT�tulo del mensaje:
Efectivamente LEGIONENSE, esas que expones son algunas de las consecuencias normales derivadas del cambio climático propio del periodo que marca el final de una glaciación o de un periodo interglacial, como previsiblemente corresponda al que estamos viviendo en la actualidad. Eso es, al menos, lo que piensan quienes se empeñan en negar, cuando no ridiculizar, las evidencias científicas que constatan la influencia humana en el calentamiento global. Parece como si quisieran justificar un modelo de vida basado en el derroche energético, consumismo, transporte privado, exceso de residuos, despilfarro de agua, etc… que tan cómodo nos resulta y que durante tanto tiempo ha servido a los países ricos.
La industria, la actividad empresarial, que en su mayoría carece de escrúpulos ambientalistas, da respuesta a nuestras demandas fabricando más, construyendo más y cada vez ganando más, y mientras haya ganancias ¿quien les hace razonar? ¿cómo se les hace comprender que tienen que integrar las políticas ambientales en las políticas empresariales? ¿cómo no van a negar el origen antropogénico del cambio climático? ¿cómo no van a estar de acuerdo con los “científicos” ¿pagados? y otros que mantienen tesis diferentes al aumento del efecto invernadero por GEI,s producidos artificialmente? ¿qué grado de certeza deben admitir para estar seguros del cambio climático? ¿por qué para unas cosas es suficiente un ligero indicio o una mentira para actuar, como en la invasión de Irak, y en este caso no?. En mi opinión es porque prevalecen los intereses de los países que se han enriquecido con el modelo energético actual y no quieren cambiarlo.
Ellos saben que para rentabilizar los gastos necesitan desarrollar sistemas tecnológicos con los que los costes de producción sean menores que los beneficios obtenidos y cuanto más amplia sea la diferencia costes-beneficios, mayores serán las ganancias. También saben que los costes pueden reducirse de varias maneras: una de ellas consiste en utilizar tecnologías que devuelven al medio ambiente millones de toneladas de sustancias contaminantes, y muchas de esas sustancias son GEI,s producidos en la combustión de carburantes fósiles.
Esto, como todos sabemos, es lo que ha venido ocurriendo hasta ahora y de ahí el crecimiento continuado de la economía mundial. Sin embargo, esta bonanza económica nos esta pasando una factura que quizá nunca podamos pagar, como es el agotamiento de los recursos naturales, la destrucción, en muchos casos, irreversible de los sistemas ecológicos, el calentamiento global, lluvias ácidas, contaminación atmosférica, hídrica y de suelos, etc… Este es el panorama actual, pero las previsiones son peores.
La pregunta que debemos hacernos es ¿de que vamos a prescindir individualmente para ayudar a conservar y poder legar un mundo ambientalmente aceptable a las generaciones futuras? Porque, no nos engañemos, la responsabilidad también es nuestra y no debemos pensar que nuestras acciones individuales carecen de importancia, al contrario, el hecho es que adquieren una dimensión incalculable cuando son repetidas diariamente en todos los pueblos y ciudades del mundo por millones de personas sin conciencia ecológica.
Por eso, el reto que deben afrontar los responsables políticos a nivel mundial es hacer compatibles el crecimiento económico, un suministro eficaz y seguro de energía y un medio ambiente limpio. Desde el punto de vista energético y ecológico, sólo puede mejorar la situación global si también lo hacen los países en vías de desarrollo. Por ejemplo, el desarrollo industrial de China se basa en la utilización de las grandes reservas de carbón que poseen, lo que la convierte en el principal país del mundo en cuanto a contaminación por dióxido de carbono. Obligar a China, o a cualquier otro país en vías de desarrollo, a no utilizar sus recursos, y por tanto a paralizar la industrialización, sin una compensación a cambio, seria moralmente injusto, políticamente desastroso y prácticamente imposible.
Por lo tanto, existe la ineludible necesidad de transferir dinero, tecnología y conocimientos a esos países para que puedan controlar la evolución de la demanda energética y proteger, al mismo tiempo, su derecho a un crecimiento sostenible, como establece el Protocolo de Kyoto.
En otra ocasión tratare de explicar las nefastas consecuencias del acelerado calentamiento global, tal como pide LEGIONENSE.
Saludos. QUESAGAZ
Publicado: Sab Feb 16, 2008 6:01 pmT�tulo del mensaje:
Gracias, Quesagaz, por abrir y mantener este debate tan interesante, y por el material interpretativo-dialéctico acumulado, al respecto.
Me gusta el diálogo crítico que mantenéis en torno a este complejo asunto. Sobre tal cuestión, yo no tengo claras certidumbres de futuro, desde la perspectiva medioambiental o ecológica y del cambio climático. Mas respecto a estos particulares, creo que vamos por el buen camino, según me parece; hay concienciada estrategia, y también, adecuado diagnóstico, pronóstico y alternativas de tratamiento, encaminado a evitar males mayores o, en la peor de las hipótesis probabilísticas, a impedir la autodestrucción o aniquilación de la especie, por esta vía. Si soy sincero, de cara al porvenir de este siglo XXI, en su visión de globalidad, casi me preocupa más, no obstante lo mucho que me interesa y me compromete lo anteriormente dicho, la posibilidad de un mundo bárbaro, de opresión y dominación totalitaria a escala planetaria, consecuencia de ilusiones ideológicas de diversa clase y de antagonismos irreductibles, que acaso acaben incendiando el planeta y sojuzgando las libertades de millones de individuos. Se ven ya experiencias reveladoras de esto, que pueden propagarse. La mente humana lleva en sí la locura humana. Hay mucho monstruo disimulado al acecho. Sangre ha costado abrir el proceso histórico de conquista y extensión de los derechos y de las libertades consustanciales con la dignidad del hombre, con su autodeterminación, como para perder su meollar a manos de insolentes cafres, que andan sueltos por el mundo, buscando la confrontación y envenenando la convivencia.
Volviendo al comienzo, seguiré atento a lo que, los más activos en esta sección, vayáis poniendo, para mejor ilustración de todos.
Registrado: 14 Abr 2007 Mensajes: 60 Ubicaci�n: USA
Publicado: Lun Feb 18, 2008 8:16 amT�tulo del mensaje: Efecto del cambio climatio en los viñedos
ALERTA | OTRO PELIGRO DEL CAMBIO CLIMÁTICO
Los clones salvarán el vino La uva está cambiando de color. El calor quema la pámpana. La cosechas se están adelantando. Culpable: el cambio del clima.
Adelantamos un demoledor informe
PACO REGO
A este poderoso mago -al que el astrónomo y sibarita persa rendía culto público allá por el 1080 d. C.- hoy le persigue una amenaza nunca antes conocida: el clima. Un informe demoledor, de 180 páginas, dibuja un presente y un futuro inquietantes. La brotación de las cepas se ha adelantado debido a la alteración de las temperaturas. Las uvas cambian de color a destiempo. Las vendimias se adelantan. Los vinos pierden aromas, son más alcohólicos y amargos. Hay más riesgo de plagas... Señales, todas ellas, inequívocas de que el temido cambio climático ha llegado ya a los viñedos españoles.
El mal trago, que empiezan a notar los viticultores de Cataluña, Jerez, La Rioja, Rivera del Duero y Castilla-La Mancha, de momento, las regiones más perjudicadas, lo anuncia a Crónica el presidente de la Academia del Vino, Pancho Campo, autor de Impactos del Cambio Climático en la Industria del Vino. "Habrá variedades de uva, especialmente las de los blancos, que no podrán dar vinos de calidad en las regiones donde se han cultivado tradicionalmente". El remedio, aventura Campo, pasa, entre otras técnicas, por la clonación del fruto. "Los agricultores tendrán que plantar clones más resistentes o varietales. De lo contrario, las altas temperaturas, las prolongadas sequías y la mayor irradiación solar mermarán las cosechas". Pone como ejemplo a Extremadura y Andalucía, dos de las zonas más calientes de España, "donde cada vez es más frecuente encontrar uvas quemadas por los rayos ultravioleta B, causantes del cáncer de piel en los humanos, lo que hace que se sequen antes y aparezcan aromas no deseados en el vino".
Este apóstol de Al Gore en España, que aspira a convertirse en el primer español Master of Wine, título que sólo 265 personas en el mundo acreditan desde 1953, ha logrado reunir a los gurús de la ciencia enológica y a bodegueros de los principales países productores en el II Congreso Mundial de Cambio Climático y Vino, que se celebrará en Barcelona los próximos 15 y 16 de febrero.
El meollo del encuentro, bendecido con la presencia de Gore, estará en buena parte centrado en la investigación de Pancho Campo. No en vano, España, con 1,2 millones de hectáreas de vid -la superficie de viñedo más extensa del planeta, y 1.140 millones de litros exportados en 2006- es el país al que todos los estudios señalan como uno de los lugares más sensibles al desbarajuste del clima en Europa.
Gregory Jones, de la Universidad Sur de Oregon y uno de los expertos que estarán en Barcelona, calcula que hacia 2049 la temperatura media aumentará 2,04 grados en las 27 regiones vinícolas más importantes del mundo, incluida Francia, nuestro histórico rival en viticultura, Chianti en Italia, Chile y el centro de California. De todas ellas, el cambio más drástico está previsto que ocurra en el sur de Portugal y España (2,85%). Aunque no habrá que esperar tanto.
Las cepas brotan ya antes de tiempo, debido a la alteración prolongada de los termómetros. En Jerez, por ejemplo, el fenómeno, marcado en el calendario por el Día del padre (19 de marzo), ahora se produce con ocho días de antelación. El cambio de color de la uva, que tradicionalmente comienza en enero, también se adelanta en casi todas las regiones entre ocho y 12 días. E igual está pasando con las vendimias, que ya se hacen unos 12 días antes de lo habitual. Lo saben bien los viticultores de Aragón o Cataluña -con cuatro y 10 denominaciones de origen, respectivamente-, donde tradicionalmente se vendimiaba a finales de agosto y hoy se hace a principios del mismo mes estival.
REPROGRAMAR LAS CEPAS
"O buscamos la manera de que las cepas vuelvan a sus ciclos naturales o el clima pronto nos traerá aún más problemas", pronostica Albert Puig, jefe de relaciones públicas de las bodegas Miguel Torres. De hecho, en los últimos cinco años han comenzado a trasladarse viñedos a 10-30 kilómetros de distancia de sus lugares originales. La pionera firma del Penedès, con tres siglos de experiencia, no sólo ha buscado tierras más altas y frías -como las de la localidad de Tremp, en el pre Pirineo- que garanticen, entre otros, los aromas de sus caldos.
"El cambio climático nos ha obligado incluso a modificar determinadas labores, como la poda, sobre la que estamos investigando nuevas técnicas, y a orientar de otra manera los viñedos. Es una forma, digamos, de reprogramar las cepas para que las uvas mantengan estables sus períodos de crecimiento y calidad, y la producción no se resienta", explica Puig. En 2007 las cepas españolas dieron 39 millones de hectolitros, un 10% menos que el año anterior.
Las cosas no van mejor para nuestros vecinos y competidores franceses. Regiones que nunca habían destacado por ser productoras de vino de calidad han empezado a despuntar como alternativa a otras de mayor tradición y prestigio en el viejo continente. Es el caso del sur de Inglaterra donde se produce un caldo espumoso de tal calidad que algunos productores de la región de Champagne, donde el clima se está volviendo más templado, alterando la maduración de la uva, han comenzado a comprar viñedos en los apacibles y fríos campos de Sussex y Kent.
Menos aromas, más gustos amargos, más grado... "Al adelantarse las vendimias y acortarse el ciclo de crecimiento, los vinos tienen un nivel de alcohol muy elevado", explica Campo. Es más, "los cambios meteorológicos disminuyen la acidez de los caldos, suben el ph y elevan los niveles de potasio. Por eso los vinos tienen menos frescor, son más empalagosos, y corren un mayor riesgo de contaminación".
La escasez de heladas y la sequía han propiciado la expansión de la llamada polilla de la uva, el hongo del mildiu o la enfermedad de Pierce, una bacteria endémica de Texas (EEUU) que mata la vid, y cuyo insecto transmisor, la chicharra de alas de cristal, podría llegar a Europa atraído por climas más agradables y cálidos. Es el caso de la mariquita asiática multicolor, instalada en Italia y Alemania. Las uvas contaminadas por este insecto dan al vino un sabor herbáceo.
Y un último pronóstico: los vinos tintos podrían ganarle la partida del cambio climático a los blancos. ¿Por que? "Son más sensibles a los rayos ultravioleta B", aclara Pancho Campo. "Los tintos, en cambio, gozan de una defensa química en la piel que ayudan a la uva como si fuera un protector solar".
Otros, en broma, se preguntan si no será cosa de Baco.
ESTRES TERMICO Y CLONE
Aragón. Con cuatro denominaciones de origen, la cuna del preciado somontano es una de las regiones donde la maduración de la uva es más irregular. Las cepas sufren estrés térmico a causa de los fuertes calores y las sequías continuadas, afectando a la calidad del vino.
Andalucía. En Jerez es cada vez más frecuente ver uvas quemadas por el sol. Maduran antes, cuando las pepitas aún están verdes al vendimiar. Los vinos corren el riesgo de salir más amargos.
Castilla-La Mancha. El mayor viñedo del mundo (600.000 hectáreas), y 13 denominaciones de origen. Los vinos se están haciendo más alcohólicos, potentes y menos refinados. Los rayos UVA del sol lesionan la piel de la uva, haciéndola más sensible a enfermedades.
Galicia. Habrá variedades de uva que no podrán producir vinos de calidad donde se han cultivado tradicionalmente. Como el albariño de Rías Baixas, o la treixadura del Ribeiro, dos de sus cinco denominaciones.
La Rioja. La garnacha y el tempranillo, dos de sus variedades emblemáticas, podrían ser sustituidas por clones o varietales más resistentes al cambio climático.
Publicado en CRONICA (Suplemento de El Mundo (numero 643, 10 de Febrero de 2008)
Registrado: 15 Abr 2007 Mensajes: 33 Ubicaci�n: SANTANDER
Publicado: Jue Feb 21, 2008 12:08 pmT�tulo del mensaje:
Los conocimientos sobre las repercusiones del cambio y la variabilidad del clima en la salud humana han aumentado considerablemente en los últimos años. Se sabe, con un alto grado de certeza, que el cambio climático incrementará la mortalidad y la morbilidad asociadas al calor y reducirá la mortalidad asociada al frío en los países templados, aumentará la frecuencia de epidemias después de inundaciones y tormentas y tendrá efectos considerables sobre la salud tras los desplazamientos de poblaciones por la subida del nivel del mar. Pero aún hay mas LEGIONENSE, sigue leyendo.
Las antiguas civilizaciones egipcia, mesopotámica y maya y las poblaciones europeas, durante los cuatro siglos de la pequeña edad del hielo, se vieron afectadas por grandes cambios climáticos. Esos cambios en el clima mundial se produjeron de forma natural, durante siglos o milenios dando tiempo a adaptarse a los sistemas físicos, ecológicos y sociales. Sin embargo, en los últimos decenios se ha hecho más patente que las acciones humanas están modificando la composición de la atmósfera provocando, con ello, catástrofes y brotes de enfermedades a raíz de ciclos climatológicos extremos. La Organización Mundial de la Salud estimó que el cambio climático fue responsable en el año 2000 de aproximadamente el 2,4% de los casos de diarrea en todo el mundo y del 6% de los casos de paludismo en algunos países en desarrollo.
Los primeros cambios detectables conforme vaya aumentando la temperatura consistirán en modificaciones de los límites geográficos y de la estacionalidad de ciertas enfermedades infecciosas, en particular de las transmitidas por vectores, como la malaria y el dengue, y por alimentos, por ejemplo la salmonelosis, cuya frecuencia es máxima en los meses más cálidos. Esto es así porque, tanto en verano como en invierno, unas temperaturas medias más altas, combinadas con una mayor inestabilidad climática, alteran el patrón de exposición a temperaturas extremas, con las consiguientes e inmediatas repercusiones en la salud.
Por el contrario, las consecuencias sobre la salud debidas a la alteración de los ecosistemas naturales, la subida del nivel del mar, los desplazamientos demográficos, la pérdida de tierras, las perturbaciones económicas y los previsibles conflictos civiles no se originarán de manera inmediata, sino que tienen que pasar varios años para que se manifiesten. Estos cambios crearán una nueva categoría de víctimas, los llamados “refugiados climáticos”, es decir, personas que se verán obligadas a abandonar sus casas y territorios. Según proyectan los expertos, el número de estos refugiados podría ser superior al de los refugiados por motivos bélicos. Se calcula que unos 200 millones de personas deberán cambiar sus puntos de residencia si el nivel del mar aumentara en 40 centímetros.
En este sentido, se puede constatar que durante el siglo XX, la temperatura media de la superficie terrestre aumentó 0,6 °C aproximadamente, y actualmente sobrepasa el límite superior de variabilidad natural. Los climatólogos prevén que el calentamiento proseguirá y se producirán, si no se pone remedio, subidas de temperatura de entre 1,8 y 4 ºC y subidas, en consecuencia, del nivel del mar de entre 59 y 100 cm, además de cambios en el régimen de lluvias y otras anomalías climáticas, así como ciclones tropicales, tifones y huracanes en lugares donde eran inéditos. Esto afectará al funcionamiento de muchos ecosistemas y a las especies que los integran y, en consecuencia, también a la salud humana, como receptores últimos de los impactos.
Por otra parte, para cada repercusión potencial del cambio climático habrá algunos grupos especialmente vulnerables a las enfermedades. La vulnerabilidad de una población depende de factores como la densidad demográfica, el grado de desarrollo económico, la disponibilidad de alimentos, el nivel y la distribución de la renta, las condiciones ambientales locales, el estado previo de salud y la calidad y disponibilidad de la atención sanitaria pública. Por ejemplo, entre las personas con mayor riesgo de sufrir daños por temperaturas extremas están los habitantes de ciudades socialmente aislados, los ancianos y los pobres. Las poblaciones que vivan en las fronteras de las actuales zonas endémicas de paludismo y dengue serán, si no reciben una atención primaria eficaz, las más susceptibles en caso de que, en un mundo más cálido, se extiendan las zonas de influencia de esos vectores de enfermedades.
Por último quiero señalar que según la OMS, el impacto real del cambio climático sobre la salud dependerá mucho de las condiciones ambientales locales y de las circunstancias socioeconómicas, así como de las diversas adaptaciones sociales, institucionales y tecnológicas orientadas a reducir los efectos nocivos.
Pero no os preocupéis porque, aunque las previsiones indican que efectivamente, el cambio climático aumentará los peligros para la salud humana, lo hará sobre todo en las poblaciones de menores ingresos de los países tropicales y subtropicales. ¡Estamos salvados!
P/D: Amigo Villarin estoy de acuerdo contigo, hay mucho cafre suelto por ahí y, añado, no hay que ir muy lejos para encontrarlos.
Publicado: Dom Feb 24, 2008 8:29 pmT�tulo del mensaje:
Sólo unas letras.
Leo, en el diario EL PAÍS, de 14 de febrero de 2008, un artículo titulado: “Cambio climático: ¿la nueva religión?" Se afirma que el lenguaje mesiánico cala y ha convertido la lucha contra el calentamiento “en un credo”; es de interés su lectura (pp. 38 y 39). En el mismo periódico, del día 16 de los actuales, en el suplemento “El País Tierra”, con el título “El agujero de ozono se cierra”, se dedican cuatro páginas a esta cuestión, y se dice que el planeta reaccionó a tiempo, y que la capa que nos protege se recupera. En efecto, se asevera que, el agujero en la capa de ozono descubierto por los científicos en los años ochenta, y que hizo saltar en aquel momento todas las alarmas, y al mundo reaccionar, hoy sigue existiendo, pero comienza a remitir. Un total de 24 países firmaron detener la destrucción en 1987. Hoy son 191. Así, se señala que su extensión se redujo en 2007 en un 15% con respecto al año anterior y que, se piensa, que entre 2060 y 2075 se volverá a los niveles más bajos, siendo una historia con final feliz. También se advierte, que todavía es pronto para saber cómo afectará el cambio climático al ozono.
Registrado: 14 Abr 2007 Mensajes: 2271 Ubicaci�n: Leioa (Vizcaya)
Publicado: Dom Feb 24, 2008 9:57 pmT�tulo del mensaje:
CUANDO EL FUTURO SE LLAMA PORVENIR.
Tras las lecturas anteriores en las que los datos acumulados sobre lo que está pasando con el clima en la Tierra empujan al temor y crean la desazón de la desconfianza en la actividad humana, la de nuestra especie irredenta de actos contradictorios, tan humanos unos como inhumanos otros, me preguntaba por el porvenir de la vida humana en el planeta. No me preocupa el futuro del planeta, ni siquiera la vida sobre el mismo, que adivino que continuará de una u otra manera al margen de lo que los humanos seamos o dejemos de ser, sino, como he dicho antes, mi preocupación se dirigía al futuro que yo llamo porvenir de la existencia humana en esta Tierra.
Y, al hilo de la noticia de Villarín, me quedo con algunas consideraciones a tener en cuenta:
1.- Las fluctuaciones y cambios sobre el planeta son constantes y se producen de manera natural. La actividad sísmica y los volcanes sigue su curso y el impacto sobre el equilibrio climático es el que es. Y es.
2.- Hay aspectos en estos cambios que afectan a las especies vivas, entre ellas a la humana. Y siempre ha sido así.
3.- La superpoblación humana, la colonización humana del planeta con su actividad depredadora introduce desequilibrios importantes en los ecosistemas. Cada vez se ocupan mayores áreas o se concentran poblaciones multimillonarias en grandes urbes.
4.- Las necesidades humanas de recursos naturales y la dependencia natural del agua y los alimentos que proporciona la tierra van en aumento y se recurre a técnicas de clonación y manipulación genética para conseguir producciones rentables, reduciendo la diversidad natural. El agua, siempre escasa y aún más escasa en tiempos como los actuales de notables alteraciones climáticas, se hace más necesaria cuanto mayor es la población y el nivel de vida alcanza mayores cotas de desarrollo.
5.- La accion humana puede ayudar a paliar -o agravar- algunos fenómenos. En el caso de la capa de ozono, parece ser que todo apunta a que el compromiso de los paises industrializados puede ayudar a minimizar el problema o darle solución.
6.- Quiero imaginar que un esfuerzo sostenido remediaría otros males o ayudaría a adaptarse a nuevas condiciones de vida en un escenario de calentamiento global que hiciera inviable la vida humana en grandes áreas geográficas ahora pobladas.
Todas las llamadas de atención, el estudio y la investigación, son necesarias para desencadenar iniciativas que aseguren el porvenir de las póximas generaciones. Pero, así como estamos fracasando constantemente en nuestras relaciones humanas y la violencia y su máxima expresión, la guerra, nos acompañan y parece que así lo seguirán haciendo junto a la plaga del hambre, no me siento muy optimista en las soluciones que se puedan tomar desde los distintos Estados mundiales. Antes bien, imagino que llevada la humanidad a su límite crítico de crecimiento y poblamiento del planeta, la escasez y precariedad de recursos para su sostenimiento avocará a la misma a un enfrentamiento generalizado que supondrá diezmar la población de manera sensible hasta los límites de un equilibrio natural que signifique la supervivencia de los que sobrevivan al largo periodo de reajuste. El escenario climático será solamente un aspecto más del verdadero problema: el desarrollo de la vida humana de manera incontrolada. Nuevas enfermedades, nuevas plagas, ayudarán a este futuro de reajuste. La casa se queda pequeña para vivir como se aspira a vivir. Eso sí, mientras la humanidad se autodestruya hasta los límites de supervivencia, muchos seguirán haciendo negocio del descalabro y tendrán la satisfacción de morir gordos, bien alimentados y ricos.
El futuro catastrofista dibujado en líneas anteriores se refiere solamente a la vida humana. Por eso, tal vez, a la llamada de atención sobre el cambio climático se debiera agregar el grito de atención sobre el modo de vida y las relaciones humanas. Porque la vida, la de la Tierra, está asegurada, aunque nosotros estemos con un pie fuera de la misma. A fin de cuentas, no hemos dejado de crecer y crecer para sobrepasar a los dinosaurios. Sino es un meteorito quien termine con nosotros, nosotros mismos nos encargaremos -y estamos poniendo un empeño inestimable en ello- de conseguirlo.
Registrado: 15 Abr 2007 Mensajes: 33 Ubicaci�n: SANTANDER
Publicado: Mar Feb 26, 2008 7:24 pmT�tulo del mensaje:
Amigo Villarin, en el articulo que citas se vislumbran, a mi juicio, dos posiciones bien distintas: una que aborda el cambio climático como dogma de fe, o crees o no crees, y otra basada en fundamentos científicos. Parece, según indica Delibes, que los mensajes mesiánicos tienen más efectividad, calan mejor, hacen más adeptos que las evidencias científicas. De cualquier manera, y es mi opinión, lo positivo de ambos enfoques es que coinciden en el objetivo común de hacernos tomar conciencia de los peligros que entraña seguir con el actual modelo de desarrollo económico. Os recomiendo la lectura del libro de James Lovelock sobre “Gaia” (diosa griega de la Tierra).
Por lo que respecta a la ozonosfera, tengo que decir que es lógica la reducción del “agujero” pues hace ya mas de dos décadas (Protocolo de Montreal) que se tomaron medidas dirigidas a eliminar el uso de los CFC, compuestos clorofluorcarbonados utilizados en sistemas de aire acondicionado, extintores, propelentes de los aerosoles, sistemas de refrigeración de los frigoríficos, etc.…, sustancias estas que, como los óxidos de nitrógeno expelidos por los aviones ultrasónicos, agotan la capa de ozono con mucha efectividad gracias a su estabilidad atmosférica y su poder de reacción. (una molécula de cloro destruye alrededor de 50.000 moléculas de ozono).
En cuanto a la relación entre cambio climático y capa de ozono pienso que las variaciones de temperatura no tienen incidencia sobre esa protectora capa, por lo tanto ni el calentamiento global ni el cambio climático derivado afectarían a la densidad molecular de la ozonosfera. Creo que algún miembro del foro mas cualificado nos podría ilustrar sobre este particular.
Yosco, como siempre, muy acertadas tus reflexiones. La extinción de los dinosaurios, ocurrida hace 65 millones de años, no terminó con la vida en el planeta, pero es que el meteorito, que según algunas teorías, acabó con ellos, tenia menos capacidad de destrucción que la especie humana. Parece ser que ese meteorito, - de 10 km de diámetro, con una velocidad en el momento del impacto de aproximadamente 50.000 km/hora, que liberó una energía equivalente a cerca de 200 billones de toneladas de dinamita, con el mismo poder destructivo que 20 millones de bombas nucleares de 10 megatones -, terminó con casi el 80% de las especies vegetales y animales de la tierra, entre ellos los dinosaurios, sobreviviendo solo las especies más resistentes, entre ellos los insectos. Estoy seguro que nosotros, a este ritmo, no dejaremos ni rastro.
Registrado: 13 Abr 2007 Mensajes: 1964 Ubicaci�n: León
Publicado: Mar Feb 26, 2008 8:36 pmT�tulo del mensaje:
Los pronósticos del IPCC sobre el cambio climático no son válidos en un 80 por ciento
LD (Manuel Llamas) El pasado mes de noviembre tuvo lugar en Valencia la 27 sesión plenaria del Grupo Intergubernamental de expertos en Cambio Climático (IPCC, en sus siglas en inglés) de la ONU. Los expertos que conforman el citado Panel, referente mundial en la lucha contra el denominado cambio climático, acordaron entonces el llamado Cuarto Informe de Evaluación (AR4), que sirvió de base para alcanzar posteriormente un principio de acuerdo a nivel global contra el calentamiento que sufre el planeta en la Conferencia de la ONU sobre Cambio Climático celebrado en Bali el pasado 15 de diciembre.
Tal reunión dio origen a una hoja de ruta para lograr un consenso en 2010 sobre la era post-Kioto, ya que el citado Protocolo internacional caduca en 2012. Este documento, aprobado en Valencia, concluye que existen evidencias científicas sobre el origen antropogénico del cambio climático que tanto alarma a los políticos y a la sociedad en general. Así, el AR4 afirma que la actividad humana está provocando un aumento de la temperaturas y que son necesarios recortes drásticos en las emisiones de los gases contaminantes del efecto invernadero para evitar drásticas olas de calor, inmensas pérdidas de hielo en los polos, así como devastadores aumentos del nivel del mar.
Pero, ¿en qué grado?. Es decir, ¿hasta qué punto hay certeza científica al respecto? El IPCC es rotundo al respecto: “La mayor parte del aumento medio de temperaturas registrado en el planeta desde mediados del siglo XX es debido muy probablemente al aumento observado de gases de efecto invernadero producidos por la actividad humana”. Es decir, que la probabilidad de que tal afirmación sea verídica supera el 90 por ciento. O, lo que es lo mismo, que la posibilidad de que los pronósticos del IPCC sean falsos no alcanza siquiera el 10 por ciento.
La clave está en el grado de veracidad
Además, dicho documento añade que el calentamiento global es “inequívoco” y algunos de sus temidos efectos son “irreversibles”: La temperatura subirá entre 1,8 y 4 grados centígrados a finales de siglo; el mar subirá entre 18 centímetros y 59 centímetros y un 20 por ciento de las especies se verán abocadas a la extinción. El último informe del IPCC no deja, pues, lugar a dudas acerca del desolador panorama climático que está causando la actividad productiva del ser humano... ¿O sí?
Para poder valorar correctamente una afirmación de tal calibre es necesario conocer el denominado “Power”. Es decir, la verdadera validez del citado pronóstico. En este sentido, el análisis sobre el informe del IPCC elaborado por Scott Armstrong and Kesten C. Green: Global Warming: Scientific Forecasts or Forecasts by Scientists?, presentado el 13 Septiembre de 2007 ante el Congreso USA, ofrece una amplia visión sobre estos aspectos, tal y como recoge el blog desde el exilio.
Con el objetivo de evaluar la “capacidad científica de predicción” de una determinada teoría, ésta ha de cumplir un determinado conjunto de reglas aceptadas internacionalmente por la comunidad científica, conocidos como “principios de predicción”. Así, cuantos más de estos principios se cumplan, mayor es el poder de predicción de una teoría. Según el trabajo de Amstrong y Green acerca del grado de veracidad científica de las previsiones del IPCC, los pronósticos del 4AR se realizan basándose en sólo 89 de los 140 “principios de predicción” necesarios.
Sin embargo, lo más grave, es que de esos 89, al menos, 72 presentan violaciones o defectos más o menos severos. Es decir, que las predicciones del IPCC sobre el cambio climático apenas cumplen 17 condiciones científicamente necesarias para poder afirmar con solidez que un determinado pronóstico es fiable: el 12,1 por ciento del total de “principios de predicción” existentes (140).
Por otro lado, la relación entre los “principios” cumplidos (89) y los no cumplidos (72), muestra como resultado que tan “sólo el 19,1 por ciento de las afirmaciones que contiene el 4AR posee una auténtica validez científica”.
Y ello, teniendo en cuenta que el propio IPCC estima una probabilidad de cumplimiento del 90 por ciento. Así, incluso si los científicos de la ONU elevaran la probabilidad de sus pronósticos hasta el 100 por cien, las supuestas predicciones climáticas del Panel Intergubernamental apenas alcanzarían una validez el 20,9 por ciento. Como resultado, la probabilidad de error de tales cálculos se eleva hasta el 79,1 por ciento.
Es decir, en base al trabajo de Amstrong y Green, la probabilidad de que las "muy probables" predicciones del IPCC sobre los efectos del calentamiento global por causa de la acción humana sean falsas alcanza el 79,1 por ciento".
De este modo, apenas existe un 20,9 por ciento de probabilidades estadísticas de que el IPCC lleve razón en su informe acerca del elevado grado de influencia del ser humano en el calentamiento del planeta. Y ello, desde un punto de vista estrictamente científico, en base al citado trabajo.
Registrado: 15 Abr 2007 Mensajes: 33 Ubicaci�n: SANTANDER
Publicado: Dom Mar 02, 2008 9:23 pmT�tulo del mensaje: PREDICCIONES CIENTIFICAS
En el articulo del País, Cambio Climático ¿la nueva religión? al que hace referencia nuestro amigo Villarin, aparece el comentario de Juan Negrillo, seguidor de Al Gore, que pone de ejemplo un relato que tiene toques de fábula: "Un día, un científico del Panel Intergubernamental del Cambio Climático, IPCC, (formado por más de 2.000 expertos) me contó una historia que me parece que viene muy al caso. Me dijo que cuando el panel empezó a reunirse, hace ya unos 20 años, había en el grupo un anciano científico japonés que dijo: los científicos hemos constatado que existe un problema de emisiones, pero no lo podemos resolver. Puesto que el CO2 lo producen las máquinas, tendremos que llamar a los ingenieros. Estos, a su vez, dirán que existe la tecnología necesaria para solucionar el problema, pero que cuesta dinero, así que se llamará a los economistas. Los economistas harán sus cálculos y dirán que, para conseguirlo, habrá que cambiar nuestro actual modelo social basado en el transporte, el derroche energético... así que se llamará a los sociólogos. Éstos, a su vez, dirán que es un problema de escala de valores que ellos no pueden resolver, así que se acudirá a los filósofos para que nos digan en qué valores deberíamos poner nuestro empeño e interés".
Como vemos, el debate sobre el cambio climático (c.c.) introduce aspectos no contemplados hasta ahora en el mundo de la ciencia. Es mas, es la primera vez en la historia en que los poderes públicos deben adoptar trascendentales decisiones políticas y económicas basadas en predicciones científicas. Pero ¿hasta qué punto son creíbles tales predicciones? Unos inciden en la incertidumbre, tanto de los datos como de los modelos climáticos. Otros consideran que nos enfrentamos a un peligro inminente. Los unos propugnan que es de locos imponer medidas que ocasionarían un coste económico importantísimo sin estar seguros de que esos escenarios catastrofistas de aumento del nivel del mar, fusión de los polos, hambrunas y enfermedades vayan a ocurrir realmente. Los otros afirman que existe un umbral más allá del cual nada de lo que hagan las naciones del mundo servirá para evitar que la Tierra llegue irreversiblemente a un nuevo estado de calentamiento. Unos, como el escritor Michael Crichton en su novela Estado de miedo, defienden las ideas básicas de los llamados “escépticos del c.c”: no se puede decir que la tendencia al calentamiento de la Tierra se deba a la actividad humana, no está claro que ese calentamiento sea negativo y estamos sumergidos en un estado de miedo histérico generalizado. Otros, como James Lovelock (hipótesis Gaia), que dice que confiar en el desarrollo sostenible es como esperar que un enfermo de cáncer de pulmón se cure simplemente dejando de fumar.
Lo cierto es que hace medio siglo casi todos los científicos creían que el efecto invernadero no constituía ningún problema. Sin embargo, después de décadas de acumular evidencias y de muchos debates se convencieron de que estaban equivocados. A principios de los 80 empezaba a calar la idea que podría tratarse de un verdadero problema y en la actualidad el estado de opinión está tal y como acabo de describir.
Sin embargo, aunque no se puede tener certeza ante un problema tan complejo, todos consideran que es más probable que haya un calentamiento global a que no lo haya y, en todo caso, se trata de algo muy serio que debe resolverse pronto.
En un próximo post explicaré como se ha llegado a esta situación de encendida controversia sustentada por grupos de presión de uno y otro signo: los que fomentan el escepticismo y los que defienden el origen antropogénico del c.c.
Registrado: 15 Abr 2007 Mensajes: 33 Ubicaci�n: SANTANDER
Publicado: Mar Mar 04, 2008 7:46 pmT�tulo del mensaje: LA GUERRA DEL C.C.
Efectivamente Seisin, “a río revuelto, ganancia de pescadores” y, como prometí, lo explico. El texto que sigue está extraído de un articulo de Miguel Angel Sabadell “La Guerra del Cambio Climático” con algunas correcciones propias. Considero que es excesivamente largo y un poco farragoso de leer, por eso lo postearé en dos o tres partes. Ahí va:
Jim Hansen, climatólogo del Instituto de Estudios Espaciales Goddard de la NASA, informó, en febrero de 1988 al Senado de los Estados Unidos, que la temperatura media de la Tierra había aumentado más que en ningún otro momento de la historia desde que existen registros, lo que dejo seriamente preocupados a los senadores. Por otro lado, los grupos ecologistas, lanzando consignas contra el sistema de mercado, hicieron bandera común a favor del calentamiento global, atemorizando aún más a los políticos conservadores.
Spencer Weart, director del Centro de Historia de la Física del American Institute of Physics asegura que esos temores, y sobre todo que cualquier autodenominado grupo de expertos se lanzara a inundar las páginas de los periódicos con afirmaciones alarmistas, llevó a la Administración Reagan a crear una compleja estructura de asesores internacionales a los que se les exigió que todas las conclusiones fueran consensuadas por los representantes de todos los gobiernos del mundo. El resultado fue la creación en marzo de 1988 del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC). En contra de lo esperado, empezó a realizar un asesoramiento útil y la revisión de los artículos científicos existentes llevó a que concluyeran, incluso los representantes enviados por los países ricos en petróleo lo asumieron, que la causa más probable del calentamiento global era la actividad humana.
Sin embargo, curiosamente, el debate que se suscitó entonces y se mantiene en la actualidad no es científico, como cabría esperar, sino económico. Hay demasiados intereses en juego, sobre todo de las empresas relacionadas con los combustibles fósiles, que han financiado a los escépticos del c.c. para dar a conocer su postura a la opinión pública. En los años 90 el lobby industrial Global Climate Coalition, fundado por 50 compañías petroleras, de gas, carbón, automovilísticas y químicas, hizo mucho daño con su estudiada propaganda, metiendo miedo al decir que el precio de la gasolina subiría drásticamente en EE UU. Esta campaña consiguió, además, que no se adoptaran medidas contundentes en contra del c.c. en la cumbre de Río de 1992. La Coalición se disolvió en 2002 tras la salida de ella de numerosas empresas debido al informe de 2001 del IPCC. Sólo quedaron hasta el final General Motors y las petroleras Chevron y ExxonMobil. Esta ha subvencionado con 14 millones de dólares, durante los años 1998 a 2005, a 43 organizaciones con el objetivo de confundir al público sobre el calentamiento global.
Algo que sigue haciéndose, pues el periódico The Guardian reveló el 2 de febrero de 2007 que Keneth Green (el de las predicciones del post de Prejub) del American Entreprise Institute, un think tank conservador (deposito de ideas o institución privada tipo fundación, vinculada o no a un partido politico), había enviado una carta a científicos de EE UU y del Reino Unido ofreciéndoles 10.000 dólares más gastos por artículos donde se detallaran los puntos fuertes y puntos débiles del informe de 2007 del IPCC. En la misma linea, escépticos como el filólogo y periodista cántabro Luís Carlos Campos Nieto, acusan a la industria climática de gastarse al año 5.000 millones de dólares en estudios sobre el clima, denuncian que unos 2.000 científicos estadounidenses reciben desde 1997 un millón de dólares al año para estudiar el c.c. y que Kyoto mueve un mercado vergonzoso de 200.000 millones de euros sólo hasta el año 2012.
El cruce de acusaciones y el escaso “fair play” ha sido constante. Siguiendo la política del “todo vale”, en 1998, en vísperas de la cumbre de Kyoto, salió a la luz pública, promovido por una oscura organización llamada Oregon Institute of Science and Medicine (OISM), el Global Warming Petition Project, un manifiesto firmado por 17.000 científicos en el que se afirmaba que no existía consenso acerca del calentamiento global y que existen evidencias para pensar que el incremento del dióxido de carbono atmosférico es medioambientalmente beneficioso. El OISM envió un paquete postal a prácticamente la mayoría de los científicos estadounidenses que incluía la declaración, una copia de un artículo aparecido en el Wall Street Journal titulado “La Ciencia ha hablado: el calentamiento global es un mito”, una carta del ex-presidente de la Academia Nacional de Ciencias (NAS) y conocido escéptico Frederick Seitz y lo que parecía ser un artículo publicado en la revista Proceedings of the NAS donde se cuestionaba el efecto dañino del dióxido de carbono.
Todo había sido minuciosamente preparado para inducir a pensar que se trataba de una campaña realizada con el beneplácito de la prestigiosa NAS. Los críticos también han sufrido las consecuencias: sus investigaciones no reciben dinero público, o se les recorta, como le sucedió al profesor de meteorología del MIT (Instituto de Tecnología de Massachussets) Reginald Newell con una beca de la National Science Foundation en 1989, porque no lograba demostrar un calentamiento neto durante el pasado siglo. Ese mismo año la revista Science , propiedad de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia, rechazó, sin revisar, un artículo del conocido escéptico y prestigioso climatólogo Richard Lindzen, donde criticaba el calentamiento global por considerarlo de ningún interés para el lector de esa revista.