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MEMORIA DEL XVI ENCUENTRO 2021

 
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Yosco



Registrado: 14 Abr 2007
Mensajes: 2206
Ubicación: Leioa (Vizcaya)

MensajePublicado: Vie Sep 10, 2021 7:18 pm    Título del mensaje: MEMORIA DEL XVI ENCUENTRO 2021 Responder citando

XVI ENCUENTRO 2021

Hubiera debido ser en 2020, pero la pandemia de coronavirus lo impidió. Y fue éste de 2021, en el decimoséptimo año de la primera convocatoria que, siguiendo el programa previsto alrededor de 50 protagonistas hicieron posible la magia del "encuentro".

Fue un día feliz. A la sesión de apertura en el salón de actos de la Biblioteca Antonio Gamoneda le siguió una comida al aire libre en la plaza Cardenal Aguirre, a la sombra, con productos típicamente gordoneses, empezando por la exquisita morcilla preparada por el Bar La Plaza al estilo de como se hacía en la carnicería del señor Floro. Un manjar. Empanada, quesos, embutidos y cecina de calidad, más la tortilla de patata, una de las mejores de todo León, fueron más que grata compañía en la mesa y sobremesa que se alargó para muchos hasta las nueve de la noche, cuando ya empezaba a refrescar o algo más y, con pena, nos fuimos despidiendo y citándonos para el XVII de 2022.



A la cita acudió Carmen Costilla con su sonrisa y buen humor y sus 101 años recién cumplidos. La verdad es que emociona contar entre "los jóvenes gordoneses" con esta joven animosa, desenfadada y derrochando tanto vigor como simpatía. Es un lujo que valoramos en todo lo que vale y que no queremos perder.

También tenemos que agradecer la presencia de la representación municipal con sus concejales de Hacienda y Cultura, Germán y Margarita, que nos regalaron su saludo y disposición para lo que necesitemos y nos dedicaron su tiempo participando en el acto de presentación y apertura del encuentro.

Siguiendo el programa previsto van los comentarios y textos aportados al evento:

PROGRAMA.-

DÍA: Sábado, 21 de agosto de 2021
LUGAR: Biblioteca Municipal Antonio Gamoneda de La Pola de Gordón
HORA: 11:00 horas
TEMA: El carbón y la minería en el concejo gordonés.

1.- PRESENTACIÓN.

c.- Saludo de la representación municipal

Empezando por el final recogemos el saludo de los concejales Germán y Margarita, agradeciendo nuestra iniciativa y valorando muy positivamente la convocatoria.

..

b.- Interpretación de nuestro himno: “Los jóvenes”, y "Ya es hora de volver" con Paco Mallada, Julio y Jose Manuel

1.- Los jóvenes (Canción de Los Mustang)

Jóvenes, éramos tan jóvenes
Soñaba yo, y soñabas tú
Y fue… la verdadera razón
De mi vida, nuestros sueños sin temor.

Los jóvenes quieren ser felices
Los jóvenes buscan la amistad
Y al fin son de la vida el lugar
Que prefiero porque tienen la verdad.

Brilla ya en tus ojos, la felicidad
De verme aquí, junto a ti… qué alegría siento en mi.

Jóvenes, somos aun tan jóvenes
El tiempo sigue sin pasar
Y son tus besos y tus recuerdos
Que vuelven y que guardan nuestro amor.

2.- Si es hora de volver (letra: Julio G. Alonso; música: Víctor F. Mallada)

Ya es hora de volver a las riberas
y agua de tu niñez junto a los ríos,
torrentes de la edad, años de fríos
y adolescente amor de primaveras.

Volver a compartir las acederas
sobre los verdes prados en estíos
de parvas y de trillas y en bravíos
roquedales de fuentes manaderas.

Tú llamas y a ti vengo ensimismado;
me llamas y respondo a tus anhelos
con fervor y pasión de enamorado.

Si es hora de volver, sea a tus cielos
y a tus besos de escarcha y al alzado
sentir de tus sentidos y mis celos.


a.- In memoriam. Un recuerdo y homenaje a los jóvenes Gordoneses que nos han dejado a lo largo de estos años.



Antes de todo se había dado paso a la lectura del homenaje y recuerdo de quienes ya no están con nosotros y unas palabras leídas por Toño González que el amigo y joven gordonés de los 60 Toño Gásquez le había pedido que nos las hiciese llegar al no poder estar él mismo presente por razones de salud.

RECUERDO Y HOMENAJE.- La Pola 2021

En estos 17 años transcurridos desde la primera convocatoria y los 16 encuentros realizados, es larga la lista de las personas amigas que nos han dejado, jóvenes gordoneses que respondieron en alguno o muchos momentos a esta llamada o que estuvieron cerca por su familiaridad, relaciones y amistades.

Hoy queremos tener en la memoria y abrazar con nuestro recuerdo a:

1.- JOAQUÍN GÁSQUEZ, el amigo de juegos de la infancia y de intercambio de tebeos de las tardes de domingo que se fue antes de poder cumplir s intención de venir al II Encuentro que lleva su nombre.

2.- ANGELINES TORIBIO, de quien recuerdo su participación en las obras de teatro que se representaron en el Preventorio.

3.- JUANJO GARCÍA ZALDIVAR, concejal de Cultura que, atento, entusiasta, dialogante, siempre nos prestó su apoyo incondicional como un joven gordonés más.

4.- MARIA ANTONIA CASTRO, la que fuera esposa de mi hermano Toño, siempre interesada en saber de nuestros avatares veraniegos y disfrutando con ellos.

5.- JOSE LUIS DEL CASTILLO, uno de los componentes e impulsores iniciales del grupo de Los Jóvenes Gordoneses que nos eligió como distintivo al gato Espolín defensor de la rica morcilla y que colaboró en la organización de estos encuentros.

6.- ANTONIO TROBAJO, a quien quisimos hacer un homenaje por su apoyo y cercanía de siempre en el IV Encuentro que él solamente quiso aceptar como reconocimientos y del que siempre recibimos ánimos y una colaboración franca, jovial y desinteresada.

7.- ANTONIA GÁSQUEZ, que nunca faltó a cada encuentro y de la que nunca nos faltó su sonrisa y apoyo entusiasta y de la que conservo los recuerdos que nos dejó en su carta al tren rememorando aquel diciembre de 1950 cuando llegó a La Pola con sus 8 años.

8.- MIGUEL MALLADA, hermano de Paco y Jose Manuel, que se fue en el mal paso de esta pandemia del coronavirus que todavía nos acosa.

9.- JOSÉ LÓPEZ ROBLES, hombre discreto y orgulloso de haber sido alcalde de su pueblo y que con humildad volvió a su trabajo tras su etapa política en la que nunca hizo bandera contra nadie y sí a favor de la cultura y la potenciación de las bibliotecas.

A todos ellos, de corazón, gracias por haber formado parte de nuestras vidas y acompañarnos con su recuerdo.


2.- CHARLA. Carlos Luque nos trae su libro sobre la minería gordonesa.



La exposición de Carlos Luque resultó interesante y amena, llevada a cabo con sencillez y claridad para descubrirnos gran parte de la historiografía minera de Gordón. La charla la acompañó con la presentación de láminas con datos estadísticos y fotografías de indudable interés.

SINTESIS DE LA CHARLA SOBRE LA MINERIA DEL CARBÓN
EN EL MUNICIPIO DE LA POLA DE GORDÓN


En el XVI encuentro del grupo de amigos que constituimos los “Jóvenes gordoneses de los 60” se impartió este año el 21 de agosto de 2021 una conferencia que abarcó desde los inicios de la minería de dicha substancia energética, allá por el año 1853, hasta mediados de la década de los años 50 cuando se culmina la apertura del Socavón General que permitió, a partir de entonces, explotar la totalidad del yacimiento de la Cuenca de Ciñera-Santa Lucía bastante por debajo del nivel de los valles.

Los iniciadores del laboreo minero, de forma muy primitiva a la vez que con escasos recursos técnicos y de personal cualificado, lo hicieron denunciando los terrenos con presencia de carbón (hulla o antracita) de manera individualizada y siendo los primeros promotores, en gran medida, moradores del municipio o de la provincia leonesa. Abrían galerías de corto recorrido y extraían el carbón en cestos o pequeñas vagonetas de madera, utilizando herramientas y sistemas de iluminación sencillos que con frecuencia los propios trabajadores aportaban. El producto arrancado tenía una difícil comercialización pues, salvo para uso en los caleros o las herrerías, el resto del vecindario no era propicio a usarlo en los domicilios.

Cuando entre 1868 y 1872 empieza a funcionar el ferrocarril, atravesando los terrenos horadados por el Rio Bernesga hacia Asturias, se produce un auge en la búsqueda y extracción de este combustible, multiplicándose las denuncias mineras y comenzando a establecerse las primeras sociedades mineras. Así surgieron “La Confianza” o “Balbuena y Cia” que desarrollan el laboreo en ámbitos de Llombera (Puertos de Don Diego), Santa Lucia (Valle de Fonfria) y La Pola de Gordón (Sotámbano), y, sobre todo, “Hulleras del Bernesga” regentada por el vecino de La Pola Manuel Iglesias Domínguez y el Grupo minero de los leoneses Sotero y Ginés Rico Robles que desarrollan su actividad en parajes del entorno oriental de Ciñera. Todos ellos establecen relaciones comerciales más allá del concejo de Gordón, como León capital, Palencia o Valladolid, favorecidas por poder trasladar el mineral por vía férrea, bien desde la estación de La Pola o desde el apeadero de La Vid. Incluso se empieza a abastecer de hulla, en forma de galleta, briquetas u ovoides, a la Compañía de Ferrocarriles del Noroeste, una vez levantado un lavadero y fábrica de aglomerados en lo que por entonces eran terrenos del pequeño núcleo poblacional de Ciñera.

Una de las mayores dificultades que se presentaron en estos comienzos de la extracción de carbón era su trasporte en superficie dado lo abrupto del terreno, lo que obligó a realizar vías férreas a nivel, donde los pequeños vagones eran arrastrados por mulas o bueyes y en casos de superior dificultad arreglar o abrir caminos para que pudieran circular, no sin sobresaltos y en ocasiones abundancia de barro, los carros.
Culminado el decenio de los años 70 ya estaban denunciadas prácticamente todos los terrenos donde había presencia de capas de carbón, destacando de manera especial los registros realizados por el cantero gordonés Pablo Gregorio Saldaña que solicita en términos de Santa Lucía y Llombera las minas “Pastora”, “Candelaria” y “Competidora”, entre otras, en las que se descubriría un potente nivel de carbón. Todo ello permitió que los yacimientos gordoneses fuesen incrementando sustancialmente la producción, llegando a ocupar el segundo lugar de la provincia leonesa, después de los de Sabero. Además, cada vez fue más intenso el interés de emprendedores de la capital de España o de otras provincias castellanas animados por hacerse con la propiedad de las minas de la vertiente del Bernesga o en asociarse con los explotadores de la zona.
Siguiendo este impulso, a finales de los años ochenta arriba por este ámbito José Amezola Viriga, como socio principal de un grupo de empresarios y técnicos vascos, el cual tras intensas negociaciones, consigue hacerse con la propiedad de los principales depósitos carboníferos de Santa Lucía y Llombera. Coincide el inicio de su gestión con un hecho trascendente para la minería de la zona de la Montaña Central leonesa, como fue la construcción del ferrocarril que comunicó La Robla con Valmaseda (Vizcaya) abriendo de esta forma la puerta al traslado de combustibles del concejo de La Pola de Gordón hacia la industriosa región vasca.

En 1893 ocurre otro hecho de la máxima singularidad cuando en octubre de 1893 la primitiva sociedad “Amézola y Cia” impulsa el incremento del negocio minero con la constitución de la nueva empresa “Sociedad Hullera Vasco Leonesa” incorporando nuevos y más activos socios. Se potencia la actividad minera mejorando sustancialmente la metodología de explotación, en particular con la incorporación del ingeniero de minas Manuel Abbad y Boned que centró su interés en la extracción de carbón tipo antracita de la gran capa Pastora, que alcanzaba potencias espectaculares de hasta 30 metros. Se levantó en Santa Lucía un lavadero y adyacente a él una fábrica de aglomerados, de forma que para dar acceso a ellos del producto extraído en las minas se realizó una larga línea de ferrocarril desde las labores de Competidora, en el límite con el término de Llombera, conocida como “vía Amézola”. Todo el entorno de las zonas conocidas como Los Puertos de Don Diego, Collalampa y Valle de Medianas se vio inundado de galerías, escombreras, planos inclinados y algún que otro cable aéreo, así como de casetones mineros, quedando en escasos años con un aspecto casi irreconocible por la magnitud del laboreo.

Poco a poco esta sociedad vasca se fue haciendo con todas las denuncias mineras, de forma que una vez que adquiere la “Sociedad Hulleras de Ciñera”, en 1909, permanecerá como el único beneficiario de carbón en la zona más rica del municipio, al tiempo que va progresivamente incrementando su producción y venta de carbón, siendo sus principales clientes las compañías ferroviarias y empresas vascas. La no participación española en el conflicto bélico de la Primera Guerra mundial fue un factor que influyó de manera sustancial en el impulso carbonero del país.
Para trasladar la hulla arrancada en las labores del recién incorporado grupo Ciñera se construye entre 1911 y 1914 una línea aérea por la que circulan canjilones desde el valle de Villar hasta Santa Lucía bajando por la Mata hasta el valle de Reguera y las instalaciones fabriles, pues las existentes en Ciñera se clausuraron al ser consideradas como poco operativas.

Años más tarde, desde 1927 se plantea e inicia la ejecución en este ámbito de Ciñera de un pozo de extracción que bajó 150 metros cuya culminación e inauguración tiene lugar tuvo lugar en noviembre de 1930, siendo denominado Pozo Ibarra en honor al presidente de la compañía, representando un nuevo hito en el desarrollo minero del yacimiento.
Superados los sangrientos acontecimientos de la Revolución de 1934 y de la Guerra Civil entre 1936 y 1939, hubo que recuperar todos los desperfectos ocasionados por el conflicto bélico, en especial de los daños producidos en el castillete del Pozo Ibarra y en las instalaciones del lavadero y la fábrica de aglomerados. Poco después tiene lugar un progresivo abandono de los anteriores propietarios de la Hullera haciéndose en 1943 con la gestión total de la empresa Emilio del Valle Egocheaga y Francisco Díez Rodríguez, con el ingeniero de minas Leonardo Manzanares Serrano como director técnico.
En pocos años se logra una notable ampliación del arranque y lavado del carbón, después de ampliar notablemente las instalaciones del lavadero, volviendo así a conseguir un nuevo impulso en las ventas. El desarrollo se acentúa con la ejecución entre 1948 y 1954 de una de las más trascendentes obras de ingeniería subterránea realizadas hasta entonces, como fue el Socavón General, en cuya realización la empresa se vio afectada por el mayor accidente minero, provocado por una gran deflagración de grisú, ocurrida la mañana del 6 de mayo de 1952, por la que perdieron la vida nueve trabajadores.

Estos u otros datos representaron un resumen de lo que se recoge en el libro escrito y editado en 2020 por Carlos Luque Cabal bajo el título “Los Pioneros de la Minería y la Geología en el territorio gordonés” que fue presentado en el mencionado encuentro y en el que, además del carbón, se incluyen otras actividades extractivas como la importante explotación de canteras de caliza para obtención de yeso o de rocas de uso industrial o para construcción, así como la investigación y tímida explotación de minerales de hierro, cobre, plomo y barita.


3.- ACTIVIDAD: Cartas a la mina; espacio donde se leerán todas las cartas o poemas que sobre el carbón y las minas se lleven al Encuentro contando experiencias, anécdotas o recuerdos.

Dos fueron las aportaciones en este espacio, el texto de Julio González Alonso y el de Paco Mallada que se exponen a continuación:

Santa Lucía de Gordón, el carbón que calentó nuestras cocinas.

Las imponentes rocas calcáreas, blancas y luminosas, esconden el tesoro de un carbón que calentó las cocinas de los gordoneses durante décadas. Con el carbón los inviernos fueron menos fríos, los cocidos hervían exhalando aromas húmedos de caldo y morcilla por toda la casa y las chimeneas ponían sus hilos humeantes al paisaje.

Santa Lucía se creció apretada entre el Bernesga y los montes, generosa nos abrió los brazos de su telurismo y allá iban y venían muchos de nuestros padres a escarbar en sus entrañas las pesetas que daba el carbón para calentar los garbanzos. Sus calles de pueblo minero arrastraban el polvo negro que subía de los pozos y sus tejados se oscurecían. En invierno, las lluvias y la nieve disimulaban su imagen y la devolvían al paisaje de montaña que le corresponde. Luego, el río extendía aguas abajo la memoria de un sacrificio de truchas que no entendían nada de carbones. Hasta que la empresa minera empezó a mirar hacia otros métodos de lavado y poco a poco el agua volvía limpia a pasar por debajo de los ojos de los puentes.

Desde La Pola, Beberino, La Vid, Buiza, Folledo, Los Barrios, Cabornera, Peredilla y los demás pueblos, allá iban los hombres andando o en bicicleta, y otros llegaban hasta Santa Lucía desde más lejos, La Robla o León, en la Fusca, aquel autobús con nombre propio que le dio el oficio de llevar mineros y traerlos. Sería porque fusco es algo oscuro y negro, como la mina; o tal vez porque la marca Volkswagen tenía vehículos con el apelativo fusca. Pero eso ya importa poco.

También tuvo la Fusca sus accidentes, sus trágicos despistes, mareada con las curvas y un poco silicosa cuando respiraba por sus carburadores o por donde quiera que respiren los autobuses. Así puedo recordar la siniestra tarde, tal vez de un verano, en que la Fusca esquivó mal la esquina de la antigua casa del Portu cuando entró en la Pola, frente a la plaza del Ayuntamiento, e intentaba acercarse a la acera del bar Barrios, detenerse, y dejar allí a alguno de sus mineros. Se quedó, prácticamente, sin su lateral derecho. Entre el amasijo de chapas, un hombre joven encontró el final de su recorrido. No puedo recordar su nombre, pero forma parte de la memoria de los muertos que nos trajo la mina y ese precio terrible que pagamos por seguir adelante y progresar.

Aquella Fusca, como una ballena despanzurrada, triste, se llevó con su vejez la vida joven de un minero que tal vez dormitaba apoyado contra el cristal de la ventana, vencido por la larga jornada laboral y el ajetreo del motor y la carrocería del autobús. Se llevó sus sueños y los proyectos para una vida mejor junto con el cansancio que cerró sus ojos para que no viera venir la muerte que temía cada día y cada noche en lo hondo de la mina, pero que no imaginaba le estuviera esperando en la esquina de la casa del Portu.
Ahora las minas se han abierto hasta el cielo en los valles de Santa Lucía y nos auguran un futuro incierto, la larga agonía de una muerte anunciada. Y todo Gordón tiembla de frío, aunque las cocinas ya no quemen carbón ni los mineros lleguen a Santa Lucía andando, en bicicleta o en la Fusca.

González Alonso

Se llamaba Blas.

Se llamaba Blas; era amigo de mi abuelo
y trabajaba en la mina.
Un día, contando yo siete años,
me preguntó que a qué jugaba.

Le dije que a mineros. (En el huerto de casa
tenía montado todo un complejo industrial
a mi medida):
La mina horadada en tierra,
su bocamina hecha con palos de laurel,
las vías (caminitos sin raíles, las vagonetas eran
tres latas de sardinas); la escombrera,
el plano inclinado (más o menos)
y en el valle un lavadero junto al río imaginado.

De Blas recuerdo que era amigo de mi abuelo
(ya lo dije, verdad?), que debía ser un buen paisano
y que me regaló un martillo pequeño, de cabeza cuadrada, sin orejas.

¡Qué buen regalo!

Con él ya podía fabricar un tren minero con las tres latas,
un clavo y unos trocitos de alambre para enganchar las vagonetas.

¡Qué buen regalo!

Ya podía jugar a ser un picador allá en la mina,
a ser entibador o maquinista, a enganchar los vagones,
tirar el desecho a la escombrera, con alguna piedra buena
de vez en cuando, para que las mujeres pudieran
recogerlas y atizar la lumbre en el invierno.

¡Que buen regalo!

De Blas ya no recuerdo ni su cara, si llevaba boina o no
o si hablaba con acento de Castilla, como el abuelo.
Sólo sé, aquí dentro, que era un buen paisano
y que me dio un martillo de cabeza cuadrada, sin orejas…
que aún conservo.

Víctor F. Mallada.
Paco para los amigos.

4.- CANTAMOS. Nuestras canciones, acompañados de Paco Mallada y Jose Manuel Mallada



3.- Los amigos así como tú, como yo (Ranchera. José Luis Rodríguez “El Puma)

Los amigos así, como tú, como yo, de toda la vida,
pocas veces se ven como tú, como yo y nunca se olvidan;
hoy regreso hasta aquí y, sin querer, me cruzo contigo.
Me da gusto decirlo, en esta tierra vive un amigo.

Tú ya sabes que sí, que en ti y en mí, hay un parecido,
aunque a veces por ir y venir por ahí no somos los mismos.
Los amigos así que no se ven, quizás muy seguido
Cuando nos encontramos lo festejamos, vente conmigo.

Nuestra vida es así, viajar, cantar; es nuestro destino.
A veces llorar, a veces reír, seguir el camino;
nuestra vida es así, ganar, perder. Es siempre lo mismo.
Y al final los amigos no se olvidan de sus amigos.
Tú ya sabes que sí, que en ti y en mí, hay un parecido…

Nuestra vida es así, viajar, cantar; es nuestro destino.
A veces llorar, a veces reír, seguir el camino;
nuestra vida es así, ganar, perder. Es siempre lo mismo.
Y al final los amigos no se olvidan de sus amigos.
Y al final los amigos no se olvidan de sus amigos

4.- Villa María (Habanera) (Letra y música: Víctor F. Mallada)

(Estribillo)

Entre todas, la más bella, por su porte singular,
porque trajo la brisa de Cuba y un cálido beso de allende la mar.

Es la Villa María una niña encantada,
trópicos de palmera, miran al alba.
Miran al cielo adusto de la montaña
presagios de tormenta, timbas del alma.

Habanera soñada junto a las rejas
juegos de niño en calles de seto y cantos
rodados por el mundo, mares extraños,
anclados en caliza, flores de mayo.

(Estribillo)
Habanera de Pola, ¡qué buen recuerdo¡
Sabinas de roquedo, trópico incierto,
queda con Dios, soñando Cuba lejana
en brazos de abedules, Gordón amada


5.- A VISTA DE PÁJARO: Las tierras de Gordón en un trabajo de vistas aéreas realizado por Alfredo

Durante el desarrollo del evento se estuvieron proyectando algunos de los espectaculares vídeos filmados con un dron de los distintos pueblos gordoneses por Alfredo García. Un regalo que -sin duda- será utilizado en más de un evento.

6.- LIBROS:Ruido de ángeles”, de Julio González Alonso, con unas palabras de Florencio Gutiérrez Peña sobre el libro.



Ante todo, al amigo Florencio le debo gratitud no sólo por el contenido de su exposición, sino por todo el esfuerzo que tuvo que realizar para leerlo en las condiciones de salud que le impidieron, afectada la voz, hacerlo con comodidad y de manera que llegara con claridad al auditorio.

Después, en distintas conversaciones, se me pidió que hiciera lo posible por publicar el texto que hoy se presenta aquí a fin de poder acceder a su contenido de manera íntegra. Y aquí está:

Amigas y amigos:

Después de saludaros, deciros que Julio González Alonso, al que estimo por su persona y su obra, amablemente me pidió “unas palabras” para este XVI Encuentro 2021, sobre su poemario Ruido de ángeles, a lo cual yo respondí aceptando; así que, diré algo, de poca importancia, por mi incapacidad más que por el tiempo limitado de este acto global, que acoge entreveradas cosas y que me obliga, en mi acotación, a ser muy conciso en obsequio a la brevedad.

Antes de comenzar con la alusión (no iré más allá) al libro, hago varias advertencias preambulares, a saber: una, la poesía fue un efímero pasatiempo de mis otras ocupaciones; dos, desde que sé quién soy, sé lo que no soy, y no soy crítico literario (oficio que exige, como todos los oficios, profesionalidad); tres, tampoco soy el director publicitario del excelente libro que es Ruido de ángeles, poemario que, por su alta calidad, es en sí mismo el propio jefe de publicidad de la obra y, cuatro, antes de referirme al libro en breves instantes, haré previamente una lacónica silueta de algunos de mis elementales puntos de vista sobre la poesía, como previa ambientación; más allá no puedo ir, por razones de tiempo. Por tanto, mi exposición será, como digo, en conjunto, lo más breve posible.

Lo que pienso de la poesía es esto:

1. Que la poesía pide un “yo” intenso en su raíz creadora.

2. Que la inspiración pura no existe, no viene nunca del vacío, sino de las cosas que inspiran.

3. Que el poeta mira y observa el mundo; la pupila de un poeta puede mirar a todos los cuadrantes de la vida (toda la vida cotidiana es susceptible de ser capturada en versos), porque la poesía no se mueve en un mundo ajeno a nuestro propio mundo.

4. Que la poesía es una forma de percibir la vida, de contemplar la vida entera desde la perspectiva de un poeta; los poetas llevan su mundo por donde van. La imagen del mundo y de la vida en la que vive el poeta.

5. Que lo que se ha dicho en mil ocasiones, la poesía lo expresa de manera distinta, porque los poetas ven las cosas con nuevos ojos, con nuevos oídos, con nuevo olfato, con nuevos acentos.

6. Que como todas las cosas viven entre nosotros, en la poesía está todo. Por la poesía desfilan las heridas del tiempo, el desamor, la memoria dolorida, el desamparo existencial, la impotencia humana contra la injusticia, el tiempo que vuelve en la evocación, la cándida ironía, la amarga sátira, los deseos y angustias de la vida, la sangre que corre conmovida, o el rictus de la muerte inapelable…

7. Que la poesía para muchas personas les es completamente ajena e incomprensible, y lo seguirá siendo mientras la lean solo con el oído, sin la mente. El sonido de las palabras existe, pero no basta; importa tanto la extracción del significado de las palabras.

8. Que la poesía canta y cuenta, y si en los versos no hay emoción, a la vez que intención o sentido, el poeta no habrá logrado nada.

9. Que la poesía no basta con leerla, pues, a menudo, no queda comprendida por el mero hecho de leerla una primera vez.

10. Que es deseable que el lector tenga una formación que dé entidad a la lectura de los poemas; una apoyatura informativa mínima (a veces, incluso, recargada cultura literaria o histórica) que le permita interpretar (y, por tanto, comprender)la complejidad de las expresiones y significaciones, en ocasiones, de sentido ambiguo, oscuro, alógico, o de difícil racionalización, por la existencia de objetos poéticos irracionales, o por el juego de simbolismos y de metáforas intuitivamente depositadas en los versos.

11. Que esa exégesis del poema debe ser de lecturas que el texto escrito consiente, y en el que nunca se alcanza a ver el todo de nada.

12. Que un poema puede no tener un solo verdadero sentido idéntico siempre y conforme al pensamiento del autor, sino mudar con el paso del tiempo, adquiriendo nuevos significados y distinto valor.

13. Que una cosa es el autor y otra su poesía; cuando no existe careta literaria, el poeta conjuga la intimidad individual o visión interna con su auténtica personalidad, sin distancia biográfica; la poesía, entonces, entronca con la vivencia personal del poeta; y, cuando el poeta despliega solo su imaginación, hay independencia o separación entre vida personal y obra, sin que esto, sin embargo, merme el valor de la poesía. En uno y otro caso, el “yo” poético, es siempre expresión de la personalidad individual del autor, pues poesía personal es toda.

14. Que, por tanto, la valoración de una obra ha de ser independiente de la persona. Y, en fin, que si alguien se conmueve con unos versos es porque ve en ellos su propio sentimiento.

15. Luego de esta digresión sobre la poesía en general, me adentro en el propósito de este acto y proseguiré recordando que, a la fecha, Julio tiene publicados en libro tres poemarios, a saber, Testimonio de la desnudez (2015), que comprende 30 poemas, y está editado por la Diputación de Valladolid y la Fundación Jorge Guillén; un segundo libro, Lucernarios (2016), editado por Vitruvio, que contiene 54 poemas y, por último, Ruido de ángeles(2020), también en Vitruvio, Colección Baños del Carmen, que comprende 70 poemas. Asimismo, tiene publicada obra poética en diversas antologías colectivas, verbigracia, en Árido Umbral; añadir que, el primer poemario mencionado fue ganador ex aequo del II Premio Nacional de Poesía Treciembre, que se falla en Valladolid.

16. El corpus juliano, es decir, la colección de estos tres libros, consta en conjunto de 154 poemas, inspirados en los más diversos acontecimientos de la vida. Y, en concreto, el libro que nos ocupa tiene 70 poemas, distribuidos en cuatro rúbricas de 15+19+19+17 poemas cada una, formando un conjunto de unos 1820 versos, cuyo desglose por rúbrica es de: 441+457+536+386). Estos poemas, la mayoría están entre los 20 y 45 versos; hay uno con 7 y nueve sonetos, con 14.

17. Centrándome en el libro Ruido de ángeles, deciros que, en noviembre de 2020, Julio me escribió comunicándome su publicación, de unos meses antes, que yo no conocía, diciéndome que, hasta la fecha, no había podido hacer ninguna presentación en directo, añadiendo que tal vez –si las cosas mejoraran bastante, por la pandemia– se decidiría a viajar a Madrid para hacer una presentación que el editor había tenido prevista para el pasado septiembre de 2020, pero que, Julio, había desestimado porque no le parecía que las condiciones fueran las más favorables para esta clase de actos; también me proporcionaba enlaces donde aparecían comentarios elogiosos del poemario. Le escribí para felicitarle.

18. La presentación del libro en Madrid nunca se celebró, debido a la largura de las circunstancias obstativas imperantes, aunque por aquellas fechas el libro ya había echado andar, agasajado con buena crítica
.
19. Un tiempo después comencé a leer el libro y tuve ocasión (con algo de huelgo en mis quehaceres) y motivo para glosar, siquiera en adarmes y, por supuesto, sin autoridad ninguna (solamente según pensé y entendí, con independencia de criterio), el poemario Ruido de ángeles, dando mi propia visión del libro, en un texto naturalmente breve; mi parecer, referido a su contenido esencial, puede verse en extenso en el admirable cuaderno de bitácora que es Lucernarios, esmerada creación de Julio; y un comentario más recortado, un esbozo de cuadro, está expuesto en el Rincón Literario del Foro Comarca de Gordón, que quizá muchos de vosotros habréis leído; a esos sitios me remito en lo principal de mi juicio, al resultar imposible aquí analizar nada con profundidad en el tiempo concedido (ni siquiera leeros un extracto), siendo, además, que, desde entonces, no he hecho una nueva lectura del poemario, ni sería oportuno ahora prolongar aquella inicial glosa (que aquí no cabe y dejo de lado), pese a ser consciente de queda mucho por indagar en la esencialidad de esta obra poética. Empero, al cabo, el sentido de los poemas queda siempre en manos de los lectores, que pueden profundizar y estudiarlos más de cerca, si es su deseo.

20. Cada poeta tiene sus personales necesidades expresivas y tratamiento artístico de su obra; la poesía de Julio, sustancial en el decir y de significativa belleza, en sus diversas formas líricas, gira en torno a temas esenciales(reflexión del paso del tiempo, del sentido de la vida, la memoria, la muerte etc.) y, sin énfasis, lleva la personalísima voz del autor; en este libro, de gran variedad de poemas, muestra una poesía reflexiva, sincera en sus expresiones, de palabra tersa, de lenguaje natural, de claridad en sus composiciones, de ritmo controlado, de forma cuidada, de tonalidades y vibraciones delicadas, de suave emotividad; poesía que aúna expresividad y belleza y no vela ni enmascara la realidad del ser humano y el mundo.

21. Versos de un poeta que no está satisfecho del mundo en que vive, y, por tanto, poemas que, en parte, pueden cotejarse con los datos de la realidad (concreción circunstancial); a la vez, poesía que toda puede designarse con una palabra, Vida, poesía llena de vida, en su más alta expresión, que no es otra cosa que afirmar la existencia digna y las ganas de vivir, pese a la imperfección del hombre y de las mezquindades de la vida.

22. Y bien, no debo prolongar más esta intervención, ni siquiera para acreditar con mención a versos concretos del poemario, lo que acabo de afirmar, de fácil demostración; solo añadir que, el libro tiene el delicado encanto de la sensibilidad poética, acompañada de inteligencia, y que esto encontrará el lector en él por el solo hecho de entrar en su lectura, lo que será un verdadero regalo.

23. Concluyo invitándoos a la lectura de Ruido de ángeles, que fue una delicia para mí. Es un poemario ideal para el gusto de un lector esmerado, culto, sensible, interesado en la poesía.

24. Seguidamente, para terminar, recitaré un poema del libro Ruido de ángeles, a saber, el soneto Sabes que estás de paso (p. 57); en él, el poeta, con conciencia del tiempo y de lo efímera y frágil que es la vida, nos invita a aprovechar el momento presente, a gozar de la vida y de la belleza del mundo circundante, en los limitados márgenes de la existencia humana; en suma, a gozar de los bienes que el vivir nos depare y que la vida amable pone a nuestro alcance, pues no es inteligente sacrificar el presente a un futuro incierto, o a la vana esperanza.

25. A continuación, Julio leerá el conmovedor soneto titulado Elegía(p. 97),poema de lamentación que dedicó a la memoria de Juanjo García Zaldívar.

26. ¡Cuántas cosas sutiles y verdaderas dice tu poesía, Julio! Aplaudo tu inspiración, de poeta dotado con propia voz.

Y nada más por hoy; muchas gracias a todos.


7.- CANTAMOS con Paco Mallada, Julio y Jose Manuel

5.- Qué tiempo tan feliz (Canción de Mary Hopkins, arreglo de la letra Julio González Alonso)

Vuelven los recuerdos del verano
y las alegrías del ayer,
juntos reunidos y charlando
de grandes cosas que íbamos a hacer.

(estribillo)
Qué tiempo tan feliz que nunca olvidaré
y la canción alegre del ayer
con nuestra juventud y llenos de inquietud
tuvimos fe y ganas de vencer.


Los años ya pasados de la vida
nos traen de nuevo hasta el lugar
donde los sueños fueron aventuras
y la ilusión de hacerlas realidad.

(estribillo)

Y juntos hoy de nuevo encontramos
aquella antigua y sólida amistad
que nunca estando lejos olvidamos
y nos invita de nuevo a cantar.

(estribillo)


6.- Soneto a la morcilla Gordonesa (Letra: Julio G. Alonso, música: Víctor F. Mallada)

Estribillo: La, la, la, la, la, la, la…

Duele el frío que azota por el Cueto
cuando el gocho se entrega a la matanza
con chillido que a toda Pola alcanza
y anuncia que su fin se lleva a efeto.

En su morir ni salgo ni me meto
que de su vida no hago la semblanza,
pongo el acento al punto en la mudanza
de su sangre en morcilla, que es un reto.

Estribillo.

Así envuelta y cocida en la cebolla
con pimentón se mezcla y da a la vida
la morcilla en el fondo de la olla.

Y cuando en los manteles es servida
más sabrosa y jugosa que la molla
se celebra esta sangre así embutida


8.- FIRMA EN EL LIBRO DE LOS ENCUENTROS

Mientras se charlaba y se adquirían los libros de Carlos Luque y de Julio González Alonso, fuimos pasando por el Libro De Los Encuentros para dejar un saludo y los mejores deseos para el año próximo.

9.- PIC-NIC en la plaza Cardenal Aguirre, servido por el Bar La Plaza, con la morcilla como protagonista, empanada, embutidos de la zona, tortilla española, etc. (Se anunciará el precio por persona)

..........

10.- FOTOS, CANCIONES y despedida con la convocatoria del XVII Encuentro de 2022

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Acerca de la luz por la poesía.

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